Importancia del Consignatario Directo de Hacienda

La Argentina tiene algo mucho mejor que el sistema de Brasil. Ustedes tienen consignatarios. Eso es algo extraordinario.

Éstas fueron las palabras del señor João Carlos de Souza Meirelles que comenzó como simple productor y llegó a ser Secretario de Agricultura del Estado de San Pablo en un reportaje realizado para la revista del CCDH (Centro de Consignatarios Directos de Hacienda). Cuando se le preguntó por qué le asignaba tanta importancia a los consignatarios, contestó:

Porque le otorga modernización al sistema comercial. El consignatario es una persona que tiene credibilidad, junta a las dos partes, al ganadero y a la industria. Asume la responsabilidad de la búsqueda del mejor precio, de la confiabilidad de la industria a la que va a vender. Y también le garantiza a la industria que el ganadero le va a entregar el ganado.

Para algunos, puede resultar extraño, que alguien que fue artífice importante del crecimiento de las exportaciones de carne del Brasil, mencione la falta de consignatarios como una debilidad. Sin embargo para todos los que hemos estado trabajando durante muchos años en la cadena de valor de la carne, sabemos del rol importante cumplido por el consignatario.

La intervención del consignatario directo de hacienda permite obtener un justo precio por la mercadería en un mercado transparente, y premia al buen productor al valorizar la calidad y el rinde. De acuerdo a las características de la hacienda ofrecida, el consignatario directo elige a los interesados en ese tipo de producto, obteniendo de esta manera el mejor precio para el productor y la satisfacción del comprador. El consignatario directo es responsable de la elección del frigorífico para realizar la faena como así también en supervisar la misma. En este último caso es preponderante el control del “dressing” para asegurar un rinde estándar como así también la negociación del precio de venta de los subproductos (cueros, menudencias, etc.). La integración entre los cortes exportables y los dirigidos al consumo interno, es otra de sus funciones importantes para maximizar el precio obtenido por la hacienda. Además el menor daño al animal, al reducir la cantidad de movimientos con respecto a los mercados de concentración, es también de suma importancia. La Comunidad Europea exige el Bienestar Animal como una condición importante de los productos a ser adquiridos.

El consignatario directo con su consejo y neutralidad, ha tomado un papel preponderante en el último lustro, contribuyendo a la transparencia del mercado, a través de de la publicación diaria de los índices del precio de la carne en las distintas categorías, lo que complementa la información del Mercado de Liniers. Éstos índices son consultados por la mayoría de los operadores, y resultan de suma utilidad para cotejar los valores. La existencia de operadores que a través de la subfacturación provocan daño a sus competidores, como así también la correspondiente evasión fiscal, constituyen, por su generalización, un problema serio para la transparencia de la comercialización interna de carnes.

Los productores recuerdan los problemas financieros que tuvieron que enfrentar debido a la quiebra de algunos de los actores de la cadena de valor. La elección del consignatario directo de confianza que garantiza el pago, y en muchos casos lo adelanta ante necesidades del productor, es un factor de tranquilidad para el dueño de la hacienda. Al actuar como agente de retención de impuestos, certifica que los mismos sean aportados siendo fiscalizado su accionar, en este caso, por el CCDH (Centro de Consignatarios Directos de Hacienda). Todo lo anteriormente expuesto destaca la importancia que tiene el consignatario directo de hacienda en el negocio ganadero, contribuyendo a la mejora de la calidad y de los rindes de los animales faenados, tanto para el mercado interno como para el de exportación, ayudando a que el país vuelva a ser un proveedor de preferencia en el mercado internacional.

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